Natalia ha roto con su novio por una tontería, sin embargo lo ama tanto que se queda en la casa, por suerte él llega para hablar y sorprenderla con un lindo regalo. Un hermoso anillo que la ha conmovido, claro que él quiere ese polvo tan bueno como es el de la reconciliación. Unos besos para caer de piernas abiertas ya sin tanga con falda enroscada y coño a la vista. Nada tarda en acomodarla justo al centro haciendo que ella esgrima el esperado gemido, jadeantes los dos se van calentando, quitarse sola el corpiño para ver como las tetas tiemblan la cachondea mucho. Claro que le faltó el oral inicial, por lo que hace una pausa para deleitarlo con candentes labios y luego sentarse de frente a rebotar para que vea como los pechos se tornan indomables. De reversa seguirá con el flap flap como sonido ambiente para pasar a esta en cuatro y finalmente recostada de piernas abiertas para poder sentir una vez mas el caluroso chorro de amor.
